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La obesidad, culpable del desarrollo de hígado graso en niños de tan solo ocho años

 

Como concluye Jennifer Woo Baidal, “a día de hoy, la mejor forma que tienen tanto los adultos como los niños para combatir el hígado graso es perder peso mediante el ejercicio físico regular y el consumo de menos alimentos procesados. Sea como fuere, necesitamos con urgencia mejores vías para monitorizar, diagnosticar, prevenir y tratar esta enfermedad que ya se inicia en la infancia”.

Ácido graso para tratar pacientes con inflamación crónica del hígado

 

El hígado graso no alcohólico es la forma más frecuente de enfermedad hepática crónica en el mundo. Se produce por la acumulación de grasa en las células hepáticas y suele ir asociada a obesidad, diabetes e hiperlipidemia

Es una enfermedad asintomática que, si no se detecta a tiempo, puede progresar a esteatohepatitis no alcohólica (NASH), en la que el hígado graso sufre una inflamación crónica y un estrés oxidativo que pueden producir una cirrosis hepática.

Trasplante de microbiota intestinal para tratar el hígado graso no alcohólico

 

El 50 por ciento de las personas con obesidad y sobrepeso sufre de hígado graso y en México hay 120 millones de personas, de las cuales el 70 por ciento tiene sobrepeso u obesidad, significa que de 84 millones, 42 millones de personas en este país tienen hígado graso.

¿Pero, que es la microbiota intestinal? Gran parte de la sociedad aún desconoce que en nuestros intestinos se halla un mundo microscópico viviente, que recibe el nombre de microbiota intestinal. Los cien billones de bacterias que componen esta comunidad viva forman juntas lo que hoy en día es considerado por los expertos como un “nuevo órgano” cuyas funciones específicas son claves en el mantenimiento de nuestra buena salud.

 

El hígado metaboliza mejor el aceite de oliva

 

En el caso del aceite de oliva virgen, explica el investigador, no se apreciaron problemas asociados a ese acúmulo. Sin embargo, en el caso del aceite de girasol, se apreciaron “fibrosis, alteraciones ultraestructurales, bloqueo a nivel de expresión génica y un alto grado de oxidación”. El de pescado “además de intensificar la oxidación asociada al envejecimiento, redujo la actividad de la cadena de transporte electrónico mitocondrial y alteró la longitud relativa de los telómeros”.

Logran invertir el mecanismo de daño en el hígado graso

Un grupo de científicos de Reino Unido, Estados Unidos y Países Bajos ha identificado en un modelo de ratón el mecanismo que causa enfermedad hepática grasa no alcohólica (NAFLD, por sus siglas en inglés). El estudio, publicado en Nature Communications, muestra cómo las células senescentes o viejas en el hígado almacenan grasa excesiva porque las mitocondrias, las baterías de las células, se dañan y no pueden utilizar eficazmente la grasa como fuente de combustible, según el sitio jano.

Los receptores VLDL modulan la enfermedad del hígado graso no alcohólico

Este padecimiento es un problema grande en nuestra nación, ya que el 70 por ciento de la población mexicana presenta problemas de sobrepeso u obesidad, y las personas menores de 40 años tienen un exceso de grasa visceral. Además, el hígado graso también puede presentarse en niños debido a la obesidad, tenemos que poner incapié en los hábitos saludables. Recordemos que la mejor forma de vencer una enfermedad es previniéndola, así que lo mejor para evitar desarrollar hígado graso es llevar una alimentación adecuada, hacer actividad física y en general tener hábitos de vida saludables.

Una insuficiente lactancia y la obesidad materna podría predisponer al hígado graso en jóvenes

Un equipo de investigadores australianos realizó una ecografía hepática a más de 1.100 adolescentes de 17 años de edad, que han sido seguidos desde antes del nacimiento. Y este fue el resultado: el 15% tenía ya el hígado graso. Y, entre los afectados, en el 40% de los casos la lactancia materna no superó los 6 meses y en la mitad, incluso, no llegó a los cuatro.

EL HÍGADO GRASO PUEDE AFECTAR AL PÁNCREAS

Investigadores de la Universidad de Tubingen (Alemania) han descubierto, tal y como han publicado el pasado 8 de agosto en la revista “Diabetologia and Diabetes Metab Res Rev”, que la enfermedad del hígado graso no alcohólico, también conocida como esteatosis hepática, puede causar daños a otros órganos, por ejemplo al páncreas. El hígado de estos pacientes produce cada vez más glucosa, grasas y proteínas desfavorables, así como una citocina llamada "fetuin-A", la cual se libera hacia el torrente sanguíneo y llega al páncreas. Allí se producen cambios compatibles con páncreas graso que puede inducir un mal funcionamiento de las células beta (de los islotes de Langerhans), especializadas en la producción de insulina.

Según datos científicos el Omega 3 es fundamental para nuestra salud

En el caso del hígado graso, hay suficientes evidencias científicas, como una publicación realizada por la Universidad de Virginia, que sugiere que el principal objetivo del DHA (uno de los ácidos grasos presentes en el omega 3) en el hígado es el control de la inflamación, el estrés oxidativo y la fibrosis, que son las características más graves en este órgano.