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Crece cifra de mexicanos con hígado graso

La cirrosis por alcoholismo ocurre después de 10 a 15 años de beber de manera exagerada. Wolpert lamentó que estas enfermedades ocurren en las etapas más productivas de la vida.

Aseguró que el gran reto que enfrenta México ante las afecciones hepáticas es convencer a la gente para que cambie sus estilos de vida: “Si seguimos liderando la lista de países con obesidad, no podremos disminuir el hígado graso”.

Nuevas vías moleculares para tratar el hígado graso no alcohólico

Investigadores estadounidenses han descubierto una nueva vía molecular que abre la puerta a tratar la enfermedad del hígado graso no alcohólica, que afecta al 25 por ciento de la población y que puede derivar en cirrosis e incluso cáncer u otras enfermedades hepáticas más graves.

Además de revelar los beneficios de la activación de la proteína TRPV4, los investigadores también advierten de las consecuencias de la inhibición del canal de iones TRPV4, un enfoque que puede aumentar la hepatotoxicidad o daño hepático causado por productos químicos.

Descubren dos proteínas capaces de regular la grasa que almacena el hígado

La investigación que descubre nuevas dianas frente a esta dolencia que podrían dar pie a nuevos fármacos en un futuro ha tenido como clave a la compostelana Begoña Porteiro, del CIMUS (Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas) de la Universidad  de Santiago de Compostela (USC), dentro del grupo de Metabolismo Molecular que dirige el vigués Rubén Nogueiras.

El "interruptor" que empeora el hígado graso no alcohólico

En la esteatohepatitis no alcohólica, el hígado se inflama, queda surcado por tejido cicatricial fibroso, y las células hepáticas empiezan a morir. Los pacientes con esteatohepatitis no alcohólica corren el riesgo de sufrir insuficiencia hepática y de contraer cáncer de hígado. Por desgracia, no existen fármacos en el mercado que puedan detener la enfermedad o enlentecer su avance.

Identifican un nuevo tratamiento para la enfermedad de hígado graso no alcohólico

Un trabajo ha revelado la eficacia terapéutica del péptido G49 en modelos animales de esteatosis hepática y esteatohepatitis no alcohólica. La investigación, publicada en la revista Hepatology, fue dirigida por el Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols”, centro mixto de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y el Concejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Un equipo español ha analizado los efectos terapéuticos del péptido G49, un agonista dual de los receptores de GLP-1 y glucagón, en dos modelos de enfermedad de hígado graso no alcohólico (EHGNA): esteatosis hepática y esteatohepatitis no alcohólica. 

Científicos identifican una hormona que frena la fibrosis hepática

La esteatohepatitis no alcohólica (NASH, por sus siglas en inglés) ha estado emergiendo en todo el mundo y el tratamiento eficaz, especialmente para la fibrosis hepática, es esencial para mejorar el pronóstico. Un equipo de investigadores japoneses ha identificado y aclarado el mecanismo por el que una hormona limita la fibrosis asociada con NASH y la cirrosis.

Nuevo estudio para mejorar el tratamiento del hígado graso no alcohólico en los casos más severos

Una nueva publicación en la revista Gastroenterology en un artículo que firman científicos del Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias (CIC bioGUNE), Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (Ciberehd) y la empresa OWL Metabolomics (Vizcaya), además de expertos de EEUU.

Hígado graso no alcohólico en pacientes diabéticos tipo II

La presencia de diabetes mellitus tipo II añadida en pacientes con obesidad troncal o abdominal incrementa significativamente el riesgo y la severidad del HGNA. Investigaciones realizadas en Estados Unidos evidencian que es posible demostrar esteatosis en dos tercios de los pacientes obesos y esteatohepatitis en una proporción considerable de ellos y muestran que la asociación de obesidad y diabetes mellitus incrementa el riesgo de severidad de la lesión hepática, lo que confirma al menos esteatosis leve en la totalidad de estos pacientes, esteatohepatitis en la mitad y cirrosis hepática en un tercio de ellos.

Efectos de diferentes dietas sobre la microbiota intestinal y el desarrollo de hígado graso no alcohólico

Aproximadamente el 30% -40% de los individuos con esteatosis sencilla el progreso de la EHNA, y EHNA puede progresar a cirrosis, que es un importante factor de riesgo para el carcinoma hepatocelular. Los estudios también han informado de que la EHNA es un factor de riesgo independiente para la enfermedad cardiovascular.